Infodemia MX no es, ni ha sido, un esfuerzo serio de verificación. Es un panfleto oficialista financiado con recursos públicos, diseñado para proteger la narrativa del poder y golpear a quienes la contradicen.
Los datos lo confirman. Desde 2021, el Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano ha destinado al menos 6.4 millones de pesos para sostener este aparato, mediante contratos entregados por adjudicación directa y sin criterios claros de transparencia. No estamos hablando de periodismo, sino de un esquema de asignación discrecional de recursos.
Los beneficiarios tampoco son casualidad. Figuras como Renata Turrent, con vínculos directos con Morena, o Giovanne Pajarito Cortés, militante activo del mismo movimiento, han sido parte de esta red financiada por el erario. La lógica es evidente: no se contrata talento independiente, se premia lealtad política.
Todo esto ocurre bajo la estructura del SPR, encabezado por Jenaro Villamil, donde ni siquiera existe una partida presupuestal específica para Infodemia MX. El dinero fluye desde distintas áreas internas, diluyendo la rendición de cuentas y permitiendo que el proyecto opere sin controles reales.
Pero el problema de fondo no es solo el dinero, sino el uso que se le da. Infodemia MX no verifica información: reproduce versiones oficiales. No contrasta datos: desacredita voces incómodas. No corrige errores: los encubre… hasta que la realidad los alcanza.
El caso del video en Palacio Nacional es el ejemplo más reciente y más revelador. La plataforma calificó como falso un hecho real, argumentando que se trataba de inteligencia artificial. A pesar de evidencia técnica en contra, mantuvo su postura. Solo cuando la propia presidenta Claudia Sheinbaum confirmó la veracidad del video, Infodemia MX se vio obligada a recular.
¿La excusa? Que se basaron en la “información oficial disponible”.
Ese argumento no los salva, los hunde. Porque confirma lo que siempre ha sido evidente: Infodemia MX no busca la verdad, busca alinearse con el poder. Su criterio no es técnico, es político.
Y cuando un aparato financiado con dinero público decide qué es verdad en función de lo que conviene al gobierno, deja de ser un medio para combatir la desinformación. Se convierte en una herramienta para administrarla.
Eso es Infodemia MX. Y eso es exactamente lo que ha sido desde el inicio.













Deja una respuesta