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CITLALI HERNÁNDEZ SE COME A ARTURO ÁVILA «CERO VOTOS» POR LA ALCALDÍA CUAUHTÉMOC

Arturo Ávila volvió a demostrar que en Morena se puede pasar de “encabezar las encuestas” a renunciar a una candidatura sin que nadie conozca un solo resultado. El diputado, recordado por haber obtenido cero votos en una elección interna, abandonó sus aspiraciones por la alcaldía Cuauhtémoc para respaldar a Citlali Hernández. En otras palabras, el “Cero Votos” asegura que iba ganando, pero decidió retirarse antes de permitir que alguien comprobara semejante hazaña.

La explicación ofrecida por Ávila resulta tan conveniente como contradictoria. Según él, encabezar las mediciones no era suficiente, pues también se necesitaba el consenso de los grupos internos de Morena. Entonces, ¿para qué sirven las encuestas que tanto presume el partido? Si realmente aparecía en primer lugar, debería exigir que se publicaran; pero prefirió hacerse a un lado, apoyar a la figura favorecida por la dirigencia y buscar nuevamente la comodidad de una diputación federal.

Su retirada se produce antes de que Morena publique una convocatoria formal y mientras los supuestos estudios para definir la candidatura permanecen ocultos. Ávila salió a presumir números que nadie ha visto, se declaró competitivo sin presentar una sola prueba y finalmente entregó sus aspiraciones a Citlali Hernández. No perdió porque, técnicamente, nunca lo dejaron competir; pero tampoco ganó nada. Una especialidad que parece acompañarlo desde aquel inolvidable marcador de cero votos.

El episodio también exhibe la forma en que Morena estaría preparando su candidatura para 2027. Dunia Ludlow se sumó al respaldo de Citlali, aparecieron pintas con las iniciales “CH” y distintos grupos comenzaron a cerrar filas, aunque oficialmente el partido sostiene que todavía no existe una decisión. Todo parece avanzar con extraordinaria rapidez, excepto la transparencia.

Mientras tanto, Alessandra Rojo de la Vega se encamina a buscar la reelección con mediciones que la colocan como una de las alcaldesas mejor evaluadas de la Ciudad de México. Frente a ese escenario, Morena necesitaba demostrar fortaleza y competencia interna, pero terminó ofreciendo una cargada anticipada y la retirada de Arturo Ávila, quien pasó de supuesto favorito a porrista oficial de Citlali.

La gran aportación del “Cero Votos” a la contienda fue retirarse, proclamar la unidad y dejar nuevamente más preguntas que respaldo ciudadano. Si verdaderamente encabezaba las encuestas, Morena debería publicarlas. De lo contrario, quedará la impresión de que Arturo Ávila volvió a ganar exactamente lo mismo que aquella vez: absolutamente nada.

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