Un operativo reciente en Houston, Texas, dirigido contra una empresa del sector energético, abrió una línea de investigación sobre un presunto esquema de contrabando de hidrocarburos que podría involucrar a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
De acuerdo con reportes de Código Magenta, agentes del FBI, el IRS y Homeland Security realizaron un cateo en las oficinas de Ikon Midstream, donde aseguraron computadoras y servidores. El objetivo es investigar presuntos envíos masivos de diésel y gasolina hacia México sin el pago de impuestos durante los últimos siete años.
Las autoridades estadounidenses analizan un esquema conocido como “huachicol fiscal”, que consistiría en falsificar permisos de importación dentro de Pemex. Bajo este mecanismo, cargamentos de combustible habrían sido declarados como aceites lubricantes de bajo costo para evadir cargas fiscales.
Según las indagatorias, este sistema colocaría a López Beltrán en una posición central dentro de la operación, presuntamente mediante una red de contactos dentro de la empresa estatal que facilitaba la alteración de documentos oficiales.
Uno de los casos señalados es el del buque Torm Agnes, que en marzo de 2025 transportó aproximadamente 120 mil barriles de diésel desde Canadá hacia puertos mexicanos con documentación presuntamente manipulada. Se estima que este esquema habría generado ganancias superiores a los 25 mil millones de dólares.
La investigación también busca establecer vínculos entre Ikon Midstream y la empresa mexicana Intanza, señalada por agencias de inteligencia como una posible fachada del Cártel Jalisco Nueva Generación en operaciones en Monterrey.
El futuro legal de López Beltrán dependerá del análisis de la evidencia digital asegurada en Houston. En caso de comprobarse la relación entre la falsificación de permisos, la red de influencia dentro de Pemex y posibles vínculos con el crimen organizado, el caso podría escalar a tribunales en Estados Unidos

















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